miércoles, 12 de octubre de 2011

JUICIOS CRÍTICOS


HAN DICHO SOBRE "EL AMOR INSECTO"...



DAVID ROSENMANN-TAUB: 
"Talento y limpieza. Me recuerda la personalidad del escritor ecuatoriano Demetrio Aguilera-Malta. ¿Lo ha leído usted? Le puede sorprender: en Aguilera-Malta hay un sentido muy fuerte de la naturaleza y de la familia; de lo favorable de la naturaleza, de lo peligroso de ella. Y la afinidad entre lo humano y lo bestial. En usted son evidentes el deseo de expandirse, para alcanzar la totalidad de su propio centro, y el esfuerzo por librarse de convenciones".

SAMIR NAZAL:

"Este libro es una fiesta abierta al goce, al dolor, a la reflexión, a la llamada del destino y a la acción. De riquezas abundantes, de música variada, produce la impresión de una fiesta ceremonial y ritual, una fiesta abierta a lo profano y a lo sagrado, a la oración y al frenesí. En él los seres son más humanos, complejos, destructores pero en esencia, inocentes".

CRISTIÁN MONTES:

Una de las características más determinantes de este poemario de Cristián Basso es la presencia del código de la animalidad. Allí se metaforiza lo humano en una tesitura que va desde la pulsión erótica hasta el desgarro existencial.Concluyo con una cita de Roberto Juarroz que condensa y coincide con la poética que este valioso libro de Cristian Basso nos entrega: "Lo que la poesía busca no es el confortable recurso de una respuesta, sino algo mucho más grave y más importante para el hombre, que es, ante la imposibilidad de respuestas, crearle presencias que lo acompañen (...) Y en ese enfrentarse con la muerte llega al extremo, llega a transformar a la muerte en una presencia"

VERÓNICA JIMÉNEZ:

Las imágenes de la animalidad para señalar la condición de los seres, y desde allí representar tanto la pulsión erótica como la inevitable investidura de los amantes, son algunos de los ejes poéticos que recorren con mayor insistencia El amor insecto. Menos contenido que Alalia y más apasionado en sus recursos de estilo y en sus mensajes, esta obra se entrega a la tarea de construir y desentrañar imágenes que, desde la racionalidad a la fuga sensorial, van atando y desatando cabos para hablar del amor, de la plenitud, del dolor y de la pérdida"

LUIS VALENZUELA:

"La poesía de El amor insecto de Cristián Basso (1976) de ningún modo es la del amor cursi ni la del violento que aspira a destruir ese otro que se busca, aunque a veces se acerca, cuando la situación del hablante es de ira, pese a que no la dirige a su otro. Este hablante vive un proceso de metamorfosis en el que va recorriendo una realidad compleja y a veces inteligible, que le permite ver el amor desde la cólera, el grito, la fiebre, el naufragio. Si algo se puede decir de esta poesía es que se grita, y ese grito en repetidas ocasiones se escucha y se percibe".








Credo

CREDO


No le creo a tu pasión
resuelta sobre almohadas
ni a la sangre
que en preguntas bulle.
Ya sé, la piel a los olores se acostumbra
a convertir en miel sudores agridulces.


No le creo a tu cara de ternura,
brisa calcinante sobre arena,
reptil borracho del crepúsculo,
obligado a caminar sin nombre.


No le creo a las rendijas de tus labios;
más fuerte se retorció el aire.

No le creo a tu placer,
cuchillo fiel de filo suave,
roce tras roce, llamándome al secreto
de la fiesta con campanas del deseo.

Solo creo.


De "El amor insecto" (2003)

lunes, 3 de mayo de 2010

Cáscara quemada

Voy y vengo de la década,
del metal que cuentan las horas,
sobrevuelo la raíz del pánico,
acerco la oreja a todo lo que huele
en cada uno de mis actos
para verlos crecer hasta apagarse
en la oferta de la muerte
que huele a cáscara quemada.

Entre tanta luz,
¿qué habrá sido
de esa luz tenue de las velas?;
¿dónde habrá olvidado sus ropas
esa muerte que tocó mi espalda
y se perdió en las alamedas?

Ya sabes,
eso de amarnos se asesina de mirarlo;
su madera no la sorben las aguas.
Esas ya las dejamos atrás.

No somos dos ojos en la mesa,
estamos en la década;
un paso más y la salida.
Sólo nos quedarán algunos ruidos.

Nadie recordará que fuimos paraje.

De "Manía de hojas" (2009)

jueves, 12 de noviembre de 2009

Oyendo a Carpenter`s


I
Mi dolor geométrico, triangular,
ojo de Dios grabado sobre el pecho,
columna vertebral, mortuoria rueda
que gira a solas
en un paraje yermo al que no acudimos
sino en sollozos, ecos o bramidos.
No vayas,
estoy aquí con mi frazada de hielo,
esperando que regreses a vivirme otra vez.
A escuchar a Carpenter’s juntos y alegres
en ciudades diminutas.
Nuestro gobierno era esa canción de siempre
que volaba al sur,
saliva translúcida
que se hacía golosina para compartir.

II
Te tomara en brazos y rezara
sin el horror de verte desaparecer
alrededor de los días que avanzan;
fuera sable para arrancar pastizales y ciénagas,
ofrendarte monedas de oro
en pleno desierto.
Con las manos trizadas de tierra, te alcanzara
corriendo, camino adentro, cayendo
como en mí mismo
cuando trepo árboles de vidrio
y el alma es una rata que huye de la noche.
Te rodeara de ritmos en abriles mutuos.
Te buscara años para verte venir hacia mí,
viejo fantasma aparecieras vivo.
El aire es el mismo.
La misma consistencia de aire
que hueles desde lejos es lo mismo,
desde donde te trajera horas triangulares
que ataron a tu cuello.

III
Y amaneciera feliz, una mañana feliz,
corriera feliz, feliz agitara los brazos
para invitarte a la llanura a jugar.
Te arrancara de raíz el miedo,
la hebra silvestre del pánico.
Te sacara a correr como de niños
a la luz de una tarde
que nos esperaba rodeados,
aferrados al tronco más cercano.
Te besara recién bautizado,
te llevara guiado por la linterna de la risa,
carcajada que se vuela de súbito en paloma.
Te escondiera el terror
en un vaso de agua cristalina
y lo volcara tierra abajo
para no dormir sobre él,
estiércol.
Te devolviera otra vez el pan
y la esperanza de cargar la noche
en una fiesta deseada.
Te ofrendara el mismo cuerpo,
tuyo o mío, mío o tuyo,
para que hablaras de nuevo de tus sombras
y fueras feliz
como yo, oyendo a Carpenter’s.


(Cristián Basso: MANÍA DE HOJAS, RIL Editores, 2009, 128 p.)
Ilustración del artista Fernando Cordovez.

viernes, 16 de octubre de 2009

La lírica de la noche



Y se acaba en esta noche
la lírica de la noche:
un ventanal es todo lo que miro.
Las manos sosegadas de barrancos.
La radio, sin andar; yo, frente a un cerro.
El mundo de esta parte está dormido.
Me quiero en el latido de la bruma.
Está la noche entrando en su noche.
Me quiero aquí desnudo en la terraza,
mirándome estos pies que no son míos.
Adentro, ni llamadas ni ropas repartidas,
ni sábanas luciendo los restos de unos besos.

El mundo de esta parte está dormido.


De "Manía de Hojas" (2009)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Delirio

Delirio

Ahora todo está en juego.
Las ventanas se recuestan
en la cicatriz de los mundos.
Los golpes caen fuertes.
La tiniebla de llorar
y retener las lágrimas por dentro.
Ahora todo está en juego.
Las fiebres de la conciencia arden quemando.
La piel ha perdido sus pinturas.
Ahora todo está en juego:
los párpados se cierran vencidos.
Todo está en juego
y si no muero
es un milagro.

Delirio es uno de los poemas que conforma la primera parte del nuevo libro de Cristián Basso Benelli que será editado por RIL Editores el próximo mes de octubre y que se podrá adquirir a través de internet en el siti web www.rileditores.cl o en las librerías. Quien ilustra los poemas es el artista visual radicado en Barcelona, Fernando Cordovez. El libro de poemas está estructurado en tres partes e incluye la segunda edición de «Alalia».

martes, 14 de julio de 2009

Dos poemas

Encúbreme en el sueño

Encúbreme en el sueño
la caída lenta del olvido
para llegar, antes del alba,
libre de miedos, alegre de sonidos.


Temo decir a oscuras,
palabra luminosa que olvidamos
desde niños.


No cedas a la pena
si el árbol es más viejo que el racimo.
Y el mundo, un infierno diminuto
para los dos: manzana y paraíso.


Sonriéndole al universo


A Bortis Basso Benelli

Viniera la noche de pronto,
abriera las puertas para entrar descalza
a contar uno a uno
agujeros
en las alas de los pájaros.

Colmara la sed.
No vaciles, hijo mío, así no
osciles, hijo rasgado,
yerba fresca arrancaron para ti de la orilla.

¡Vive de pie!

De "El amor insecto" (RIL Editores, Santiago de Chile, 2003.)





martes, 7 de octubre de 2008

Conferencia "Poesía Náhuatl a la llegada de Colón"

El pasado martes 6 de octubre dicté la conferencia "Poesía Náhuatl a la llegada de Colón" en el Salón de Honor de la Universidad de las Américas dentro de las actividades de celebración de la Semana de la Hispanidad en la carrera de Pedagogía en Lengua Castellana y Literatura. Entre otras, hubo conferencias de destacados escritores y profesores como César García Álvarez ("Usos contra la Academia") y Manuel Peña Muñoz ("En España con García Lorca"). Asimismo, el encuentro contó con la presencia del grupo de música Antigua de la misma institución y la particiapción de alumnos destacados de la carrera como Jean Pierre Soto, cuya ponencia versó sobre el mito en la obra de Ercilla.

jueves, 31 de julio de 2008

Primer Recital Poético en el Instituto Italiano de Cultura

Imágenes de Italia acompañaron como telón de fondo a cada uno de los poetas que participamos en el Primer Recital Poético de los poetas de la Asociación de Escritores Italochilenos ayer 30 de julio a las 19:00 hrs. Cada uno de nosotros leyó una selección de textos inéditos y éditos, compartiendo temáticas universales con el público asistente. Moderó el destacado poeta y académico Juan Antonio Massone.
Los poetas que leyeron fueron Blanca del Río, Humberto Silva Morelli, Renzo Rosso, Margarita Moletto y yo. Luego, en el vino de honor, pudimos conversar acerca de nuestros proyectos e intereses. Otra oportunidad para promover la escritura poética.

viernes, 4 de julio de 2008

Lectura poética de Cristián Basso Benelli en Universidad de las Américas: Homenaje a Samir Nazal



Con la lectura de una serie de poemas de sus libros éditos e inéditos especialmente, Cristián Basso Benelli homenajeó con su poesía al recientemente fallecido escritor y maestro Samir Nazal, del cual fuera su más preciado discípulo. El encuentro tuvo lugar en el Salón de Honor de la Universidad de las Américas, dentro del acto de bienvenida que hizo dicha institución a los estudiantes que ingresaron al segundo semestre de Pedagogía en Lengua Castellana y Literatura, ocasión que el poeta Basso consideró propicia para dedicar su lectura, a sólo seis días de la muerte del maestro.
El poeta Basso afirmó que, como discípulo, es un deber suyo ser una de las voces que promueva la figura y obra literaria del gran escritor. Compartió escenario con los escritores Manuel Peña Muñoz y Federico Schopf, como también presentaciones literarias de destacados académicos como César García Álvarez.

lunes, 9 de junio de 2008

Es tiempo de Samir Nazal: testimonios tras su muerte



Los miércoles de Samir
Los miércoles siempre fueron de Samir. No sé qué había en ellos, pero solían congregarnos en su departamento de Toesca, en la delicia del fresco aire del alba, tras noches vivas de conversación, confidencias, poesía y mucha Mistral desde el inicio. Y como fueron días suyos, murió el miércoles 4 de junio de este año. Somos varios los inconsolables, están nombres presentes. No nombraré ninguno por ahora, para no olvidar a nadie. Sólo mencionaré el cobijo y el cariño con que su familia nos ha tratado a los hijos putativos. Gracias Samir-sobrino, gracias Ramsa, gracias a todos y todas. Gracias a Virginia. A tantos. Abrazos fuertes.
Con Samir
No sé qué acordaron nuestros destinos para darnos la gracia del encuentro en el glorioso año del encuentro de 1993, cuando aún yo era un alumno que no soltaba la bufanda ni la escritura de poemas en cuadernos de liceo, y me empezaba a familiarizar con el café fresco y los berlines de crema conque me esperaba en ese espacio edénico mi gran maestro, mi fidelísimo padre, mi dador de palabras y ritmos, hasta ahora que ya no puedo gritar desde la calle que me lance las llaves para subir a abrazarlo y recibir sus ritos de afecto para el hijo suyo que soy y que ha quedado a la deriva, aunque la fuerza suya me siga latiendo como un verso nuevo.


Lo primero que conoció de mí fue una edición hechiza de Alalia, mecanografiada en una Underwood heredada de mi tía abuela Alisa, que le llevó un amigo de mi hermano gemelo; lo primero que conocí de él fueron advertencias ante su juicio crítico, la brillantez de su intelecto y la severidad conque podía abordar la lectura de mis textos. Tuvo durante unas semanas el libro empastado con letras doradas borrándose, en cuyo interior figuraban ilustraciones a grafito y un orden que yo ingenuamente creía terminado. Al pasar los días, recibí una invitación suya para visitarlo en una librería de viejo de la calle Manuel Montt, frente a Providencia. Y fui. Más allá del primer temor de su crítica, tenía ansias de conocerlo. Ya me era mítico y quería saber más sobre él. Nunca he conocido a nadie más afectuoso en mi vida, más alegre y más pro-amor a la vida. Gustaba de abrir las puertas de su casa a quien lo visitara. Y se convirtió rápidamente en padre de aquellos que no lo tuvimos. Generoso hasta la saciedad, preocupado de cada paso de nuestros destinos más privados y públicos; conversador y entusiasta, lúdico, ingenioso, artístico, trágico, malhablado y solemne. Admirable en cada conversación.


Aparecí en la librería con timidez. Él me indicó una silla, me saludó afectuoso y me dijo "eres un palabrero, pero un gran poeta. Hay que pulir mucho". Luego hablamos de lecturas, de proyectos, de ideas y me desafió a continuar de memoria la lectura de algunos poemas de Gabriela Mistral que él admiraba mucho. Tuve suerte. Al cabo de dos o tres versos dichos por él, yo continué de memoria lo que restaba para concluirlos. Esa mañana fue inolvidable. Aún lo veo reír, encantarse verso a verso, café tras café, palabra tras palabras. Yo estaba maravillado por su conversación, fue un "satori" (como decía él, es decir, "una iluminación") sentirme al fin al centro del corazón de mi familia. Lo supe un padre y amigo de inmediato. Y lo seguí siempre, durante los quince años restantes de su vida carnal.
Primeros atisbos de la memoria
Más adelante, conocí varios de sus amigos más cercanos y compartí a menudo con su entorno cultural y personal como Andrés Pérez, León Pascal, Daniel Pizarro, Luis Alberto Mansilla, entre tantos otros. Fui un hijo que educar. Y me educó hasta el último día que compartimos. Me hizo partícipe de lecturas públicas, me instó a trabajar de modo sistemático, pasamos muchas noches leyendo, riendo, llorando, contándonos historias, analizando lo inmediato, acechados siempre por el amanecer. Corregimos con entusiasmo mi segundo libro y pasamos juntos historias que poco a poco irán aflorando, tras las pausas del dolor que me impiden escribirlas por ahora. Pero fueron años de gran fuerza, de "tristuras" como él las llamaba ; y de la "fiesta de vivir" a que siempre me invitó. Cuando cumplí 30 años, y yo anhelaba trabajar en el tercer libro, me entregó la libertad para trabajar solo, porque ya estaba preparado para ello. Según sus palabras, era impresionante cómo yo llegaba hasta su casa con textos nuevos, haciendo correcciones que él habría determinado para ese proyecto poético. También le ha ocurrido a otros escritores y poetas jóvenes de la época, algunos de la Generación de los 90 que, al igual que yo, recibimos de él tanto que agradecerle. Quienes lo conocieron de verdad, saben lo que nos significamos uno para el otro. No corresponde que yo haga alarde de ello. Me quedo con su imagen viva, el llanto sin parar que me dejó su muerte, el júbilo de ser uno de sus discípulos más próximos y la poesía como destino que, al abrir la puerta de su departamento, para toda la vida me regaló. Recuerdo, por ejemplo, la lectura que hizo de su "Carne sola". Para mí, y fuera del lazo afectivo que me une a él, es uno de los más grandes escritores de la lengua española actual.


Extrañamente, este año fue el del desprendimiento. Amar al maestro y desprenderse de él es uno de los sinos más dolorosos a que me enfrentó Samir. Era el costo de acompañarlo tanto. Durante los dos últimos meses yo trabajé en silencio mi tercer libro, pensando que esta vez Samir debía conocer el resultado y juzgar el proceso. Sentí que debía liberarlo del agobio de pulir, pero una semana antes de llevárselo, él moría en su cama. Quizás haya sido una aprobación para el texto. No lo sé, pero fue increíble leer después de enterarme de la horrenda noticia de la "disgregadora impura", todo el sentido que alcanza aquel poema. Quedo con la satisfacción de que no es un poema post-mortem pensando en él. No. Es un poema que tendré que leérselo apenas nos encontremos otra vez. Bendito seas donde estés, adorado y admirado padre mío. Nos quedará levantar la casa del fulgor de tu obra literaria. El mundo recién presiente esa avidez.













Con Samir, en la presentación de "Alalia", Centro Cultural de España, 13 de julio de 1994.














Samir presentando mi segundo libro El amor insecto en la Biblioteca Nacional, 11 de diciembre de 2003.















Yo, en el día del lanzamiento de El amor insecto, en la Biblioteca Nacional.



PRÓXIMA ENTREGA: La vida-taller: testimonios del trabajo literario con Samir Nazal

jueves, 24 de abril de 2008

Mensaje de David Rosenmann-Taub y presentación de "Quince: Autocomentarios"



El 15 de abril se presentó en la Biblioteca Nacional de Chile la edición Quince: Autocomentarios (Lom, 2008)del gran poeta nuestro David Rosenmann-Taub, cuyo lugar en la poesía chilena no tiene precedentes. Hoy, en una de mis clases de literatura, analicé dos poemas suyos de su poemario Poesiectomía, obra mayor que contiene una visión profunda, existencial, cercana al misterio de la materialidad del ser y su comunión con el mundo que lo circunda. Ante los versos vistos, y el asombro de los estudiantes ante el deslumbramiento semántico de los textos, no pude sino recordar las palabras que el poeta me envió por medio de Virginia Sarmiento acerca de mi poemario El amor insecto. Es momento de compartirlas, a sólo meses de la presentación de mi tercer libro:
"Talento y limpieza. Me recuerda la personalidad del escritor ecuatoriano Demetrio Aguilera-Malta. ¿Lo ha leído usted? Le puede sorprender: en Aguilera-Malta hay un sentido muy fuerte de la naturaleza y de la familia; de lo favorable de la naturaleza, de lo peligroso de ella. Y la afinidad entre lo humano y lo bestial. Además, una proximidad en lo plástico y musical en ambos. Una de sus novelas, Siete Lunas y Siete Serpientes, aunque con debilidades, posee muchos méritos. A usted, Cristián, le llamará la atención la similar disposición poética de él. Si yo hubiera conocido a Demetrio Aguilera-Malta, le habría hablado de Cristián Basso, porque los veo bastante hermanos. En usted son evidentes el deseo de expandirse, para alcanzar la totalidad de su propio centro, y el esfuerzo por librarse de convenciones."

viernes, 15 de febrero de 2008

Artículo sobre la poesía de Alejandra Pizarnik en Monografías.com



Parte del estudio sobre la poesía de Alejandra Pizarnik que escribió Cristián Basso Benelli durante 2007 se encuentra ya publicado en la dirección http://www.monografias.com/trabajos53/poesia-alejandra-pizarnik/poesia-alejandra-pizarnik.shtml del sitio de Monografías.com. La publicación contiene un profundo análisis sobre el poemario "Árbol de Diana" de la gran poeta argentina.